Disco

PC Worship: 'Buried Wish'

(Autoeditado, 2017)

Publicado por Carlos Rodríguez - Hace 5 meses
PC Worship: 'Buried Wish'

Hay discos que son como una señal de tráfico. Tuerces en una esquina y te encuentras con ellos de sopetón, sin previo aviso. Yo no conocía a PC Worship, pese a que llevan cinco años dando que hablar en el mundo underground, y he de reconocer que me he llevado una grata sorpresa.

Para empezar no se les puede presentar como una banda al uso. Son una comunidad artística, tan de moda en su Nueva York natal. Viven en un loft llamado The Wallet y fabrican gran parte de los instrumentos que utilizan. Esto les confiere carácter y originalidad en su propuesta. Otra cosa no, pero este Buried Wish continúa con el original prisma con el que estos norteamericanos ven la música.

El álbum comienza con misterio. Rain on an Empty Moon es una pieza introductoria que se asemeja a algunas de las obras del compositor alemán Schoenberg. No es broma. Lánguidos instrumentos de viento se mezclan con voces espectrales en una antesala un tanto confusa pero que se entiende mejor una vez se ha escuchado el elepé.

El disco muestra sus cartas con Blank Touch, un corte simple y adictivo que atesora una melodía pop con un sonido garage y ciertas gotas de noise. Como veis es difícil etiquetarlos. Buena señal. A lo largo del elepé, PC Worship juega con todo y experimenta acertadamente con amplio surtido de géneros.

Viven en un loft y fabrican gran parte de los instrumentos

Una de estas dianas es River Running Riversides, una perla pop disfrazada con harapos de blues y sucias guitarras que apuestan por el desorden. El estribillo te empapa el cerebro hasta los ojos. Un single portentoso.

Back of My $$$ nos muestra una paleta de colores que bien podrían haber firmado unos Melvins con sacarina. Entre el sonido stoner que desprende la pista vuelve a resurgir victoriosa una estupenda melodía pop en boca de una voz femenina.

Noise, rock, stoner, pop... ¿Álguien da más? Pues yo diría que bajo esta amalgama de capas subyace la psicodelia por doquier. Help es un espectro de etérea naturaleza. La batería es simple y te mete la idea a golpe de charles, bombo y caja. Y todo muy lento, y muy monótomo. Es ciertamente hipnótica esta propuesta que, por su puesto, no se repite con ninguna de las canciones anteriores del plástico.

Juega con todo y experimenta con un amplio surtido de géneros

Hay un denominador común: casi ninguna canción pasa de los 3 minutos, lo que las hace más efectivas. Perched on the Wall no necesita ni eso para convencerte de que la decencia en la música no tiene nada que ver con el virtuosismo. La segunda mitad de este Buried Wish es claramente más experimental. El ecuador del disco corre a cuenta de Tranq, un mal sueño claustrofóbico que hace las veces de intermedio.

El corte que da título al álbum es toda una declaración de intenciones. Por si no nos había quedado claro, los "pecé" nos recuerdan que lo suyo no es lineal, ni fácil. Acoples y una percusión marcial e intransigente abanderan una sinopsis de la propuesta de los neoyorquinos. Buried Wish la definiría como una canción psicoground, por bautizarla de alguna manera.

Una inclasificable pesadilla sónica, osada y anárquica

Flowers and Hunting es un capricho folk que no tiene demasiado que aportar, aunque no desentona en una colección tan ecléctica de canciones. Moons sigue apostando por la vertiente más experimental de Buried Wish, que pasados treinta minutos sólo gustará a los estómagos colmados de Omeprazol y a los exploradores de propuestas tan personales como oscuras.

Touched. Y hundido, añado yo. Hundido aquel que compre el disco para animarse a la hora de coger la bici. El jazz asoma la cabeza en un batido alucinógeno con espuma disonante y leche agria que hará las delicias de los que gustan por los sabores diferentes.

Tranquil Pan cierra el disco retomando un tanto las facilidades que exponía la cara A del elepé. Rezuma un espíritu deudor a Velvet Underground en este broche fantasmagórico que es todo un acierto pero que no te hace querer más. Es de esas veces que ves una peli de terror que ha colmado tus expectativas y que no llega a ese punto de "se están colando".

PC Worship sigue su particular camino hacia la cumbre más underground. Aportan talento y audacia, que no es poco, en ese microuniverso tan manido que es Nueva York. Lo inclasificable de su propuesta es su carta de presentación más segura, la que al levantar siempre suma 21. Habrá que seguirles la pista en su próxima pesadilla sónica. Espero que mantengan la osadía y el espíritu anárquico.

Más datos en https://pcworship.bandcamp.com/album/buried-wish