Disco

Dehd: 'Flowers of Devotion'

(Fire Talk, 2020)

Publicado por Carlos Rodríguez - Hace 4 años
Dehd: 'Flowers of Devotion'

Supongo que será el verano, sobre todo este tan especial que nos ha tocado vivir. Miras hacia atrás y casi todo es mejor o, al menos, lo parece. Y entonces llega el segundo disco de Dehd a mis manos. Y resulta que es justo lo que necesito escuchar. Y es genial y evocador a partes iguales. Todo un logro.

Desire arranca a golpe de batería mientras que las guitarras lánguidas y la portentosa voz de la bajista Emily Kempf se suman al corte que hace de Génesis de este Flowers of Devotion. Las cartas están sobre la mesa; una banda con personalidad y que sabe cómo llegar a la corteza cerebral del escucha.

Si te apetece música ochentera de calidad, dale un descanso a tus vinilos y ponte este disco

Por si no lo habéis notado el viaje es hacia el pasado. La década de los ochenta ocupa el espejo retrovisor y se agranda por segundos. Loner no puede ser más deudora de dicha década. Las gabardinas negras de The Cure están sobre el sillón, donde aguarda sentada la banda oriunda de Chicago, atenta a cualquier detalle. Las melodías son simples, y el sonido no abarca más pistas de las meramente necesarias. Sí. Con poco se pueden hacer grandes canciones. 'Loner' lo es.

Haha es toda una pompa de goma de mascar. Pop impregnado de un poco de post-punk, pero pop al fin y al cabo. Se trata de una canción casi infantil, embaucadora, deudora de una época pasada, tratada con cierta benevolencia por la memoria.

Más oscura y tensa es Drip Drop. Mantiene los estándares de Dehd, cuya filosofía viene a decir que si tienes una buena idea, una gran armonía, no la satures. De eso va este disco, de una guitarra pasada por un pedal Small Clone, buenas voces y estupendas ideas.

Month vuelve a tomar la positividad de las primeras pistas. Puede que la propuesta nunca se salga de los raíles establecidos, pero estos son discos de género, muy focalizados. Una gran noticia para los que quieran media hora de post-punk y de chicle-pop.

Las cervezas llegan a la mesa con Dissapear. Un himno de poco más de dos minutos en los que los comensales brindarán, reirán, derramarán espuma y gritarán lo que estimen oportuno. Poco más de dos minutos es tiempo suficiente.

Dehd alumbra más cuando el resto de la calle se oscurece y salen a bailar las luces de neón

Pero hay que reconocer que los norteamericanos alumbran más cuando el resto de la calle se oscurece y salen a bailar las luces de neón, en conquista de una noche que se adivina casi eterna. Flood es un marco perfecto para la nostalgia, encerrada en una cápsula en forma de canción. Todo un temazo que encumbra a la cara A de Flowers of Devotion como uno de los mejores pasajes musicales de este 2020.

La cavernosa voz de Kempf resuena más y mejor que nunca en Letter. La melodía disparada por su faringe mezcla a la perfección con el pop que atesoran las repeticiones. Escribir esta canción tuvo que ser parecido a lo que debió sentir el señor que fusionó la ginebra con el agua de tónica.

Nobody mantiene el espíritu festivo del plástico. ¿Mejor canción que sus hermanas? No. ¿Aporta algo distinto? No, gracias. Quiero escuchar esto y esto es lo que quiero que me den. Así de claro. Cuando me apetezca escuchar rock hasta las trancas de distorsión me pondré a Melvins o a Tad, por ejemplo.

Carne de discoteca engalanada con una bola de cristal en el techo, donde despachan Coca Cola Light, por entonces recién salida al mercado. No Time es la pieza más bailable y desenfada del álbum, no apta para almas agarrotadas.

Moonlight es una balada que mece nuestros recuerdos como lo podría hacer cualquier disco que revisitemos del maravilloso Galaxie 500. Languidez lanzada a finales de 1989 podría rezar la necrológica de este maravilloso título. Pero nunca morirá.

Estamos ante un disco redondo, de género veraniego

El tema más largo (ojo, no llega a los cuatro minutos) cierra el elepé. Y es que Flying huele a despedida, a decir hasta luego, lo hemos pasado bien. Estamos ante un disco redondo, de género veraniego, en el que la nostalgia, la alegría, la oscuridad y la añoranza por una etapa mejor caben en formato mp3 y con poco más de media hora de duración. Lehd se ha metido por primera vez en un estudio, y a sus músicos les ha cundido mucho. Si te apetece escuchar música ochentera de calidad, dale un descanso a tus vinilos y ponte este genial Flowers of Devotion. No te arrepentirás en todo lo que queda de verano.

Más datos en https://dehdforever.bandcamp.com/